viernes, 18 de enero de 2008

Privilegios electorales

Gala ha querido publicar este tema:

Una "Carta al director" sobre un tema que le gusta a Carlos.

> **
> *Privilegios electorales*
>
> *Luis M. Sáenz * - Madrid - 16/01/2008
>
> Quiero suponer que por ignorancia y repitiendo los dichos del Partido
> Popular, Marichalar, candidato de la UDP por Soria, dice que "no tiene
> sentido que el voto nacionalista valga el doble o el triple que el
> resto". La realidad es otra.
>
> En 2004, el PP sacó en Soria un diputado por cada 14.593 votos,
> mientras que Convergència i Unió sacó en Barcelona uno por cada 97.809
> votos (el voto en Soria al PP vale siete veces más que el voto en
> Barcelona a CiU).
>
> En toda España, el PSOE obtuvo un diputado por cada 67.233 votos, el
> PP uno por cada 65.967, mientras que CiU, ERC, PNV, EA, BNG y NA-BAI,
> tomados en conjunto, sacaron uno por cada 77.906 votos. Repetir
> falsedades no hace verdades.
>
> Lo único escandaloso es que Izquierda Unida, a la que no voté,
> obtuviese un diputado por cada 256.816 votos, es decir, que su voto
> valga la cuarta parte que el del PP o el PSOE.
>
> El sistema electoral no favorece a los nacionalistas, que son
> ligeramente perjudicados (8,74% de los votos, 8,28% de los escaños),
> sino que privilegia a los dos grandes partidos y discrimina gravemente
> a Izquierda Unida, la tercera fuerza política de este país.
>
> /_Y yo añado, IU sólo pudo obtener diputados en Madrid, Cataluña y La
> Comunidad Valenciana. Creo que la propuesta de hacer una
> circunscripción única para una partida de diputados pondría algo más
> de justicia en el sistema. _/

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gregorio Peces-Barba, en el suplemento Domingo último, defiende "la modificación de la Constitución para añadir una circunscripción única de 50 diputados donde fueran todos los votos no aprovechables, para reequilibrar, porque hay muchos votos perdidos".

Me sumo al objetivo reequilibrante (= proporcionalizante), pero creo que cabe matizar sobre los procedimientos.

Sería, sí, imposible introducir tal circunscripción sin cambiar la Constitución, ya que ésta (Art. 68.2) impone la circunscripción provincial. En cambio, pasar de 350 a 400 diputados no comporta cambio constitucional, al quedar dentro del abanico previsto en Art. 68.1. La Ley Orgánica Electoral (LOREG) estableció los 350. Por lo que el objetivo es alcanzable en parte sin esa reforma constitucional tan difícilmente asequible. Mientras que la LOREG puede modificarse mediante mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados (Art. 81.2 CE).

Vencer los impedimentos que para la proporcionalidad suponen el mínimo de dos diputados por provincia y la existencia de candidaturas correspondientes a partidos y coaliciones de ámbito exclusivamente autonómico, es de justicia para el votante y reparación para los partidos escandalosamente infrarrepresentados en el Congreso.

Los 50 escaños más no resuelven el problema, pero lo atenúan.

Carlos María Brú Purón - San Sebastián de los Reyes, Madrid - 19/01/2008

Anónimo dijo...

Aunque Luis M. Sáenz decida llamar ignorante a quien no conoce (Carta al director, 16 de enero de 2008), es cierto que los votos nacionalistas están sobrevalorados debido al sistema electoral vigente. Y más todavía por las pésimas relaciones entre PSOE y PP, situación que convierte a los partidos nacionalistas en los árbitros de la política española. Y no es un dicho del PP, sino una evidencia.

Por ejemplo, ERC ha tenido en esta legislatura ocho escaños con algo más de 650.000 votos, mientras que IU sólo obtuvo dos escaños con más de 800.000 (ICV, su socio, obtuvo dos más con menos de 235.000 votos). Así pues, la ley electoral penaliza a los partidos con fuerte implantación nacional, pero con un voto poco concentrado, caso de IU y de cualquier nuevo partido en condiciones parecidas. Además, el sistema privilegia las provincias poco pobladas en detrimento de las concentraciones urbanas. En las menos pobladas bastan 15.000 votos para optar a un escaño, pero en las que más el costo sube a 90.000. Esta desproporción hace que al PP y PSOE también les cueste mucho más votos un escaño en una provincia muy poblada que en otra de población reducida. Lo mismo le ocurre, por cierto, a CiU con los escaños que obtiene en Barcelona y Lérida, por ejemplo; o al PNV en Vizcaya y Álava. Hechos que Luis M. Sáenz escamotea en su carta, citando las medias nacionales para disimular estas deformaciones innegables.

Un poco de seriedad y menos falacias, por favor. Pedir un sistema electoral más representativo y más opciones políticas es bueno para la democracia. Guste o no, el hecho es que la ley electoral vigente, pactada en la Transición, impone un sistema que reduce las opciones electorales privilegiando a los grandes partidos o a aquéllos con un voto muy concentrado, como son los nacionalistas.

Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada - Soria - 22/01/2008

Anónimo dijo...

Al menos es mejor esto que el sistema de votación a presidente en EE UU que, por un voto de diferencia en un estado de la Unión, todos, insisto, todos los votos correspondientes a dicho Estado se van a uno de los candidatos.

Fdo: Diego Sagástegui y Puig de la Bellacasa. Madrid 04/02/08